"Eman ta zabal zazu munduan frutua" ("Gernikako Arbola", de Iparragirre)
9 de diciembre de 2009
Más de lo que merezco
Fue curioso. Ya me habían avisado de que hiciera el "check-in" (obtener la tarjeta de embarque) por internet, para evitar problemas de overbooking. No pude hacerlo, así que fui al aeropuerto confiando en la Providencia... y efectivamente, el vuelo estaba lleno. "Así que le pasamos de Turista a Business". ¡Vaya! Con sorpresas así, al final uno se tiene que acostumbrar a fiarse de la Providencia...
Y ahí estaba yo, en mi asiento Business convertible en cama, con diez películas para elegir (a cual más lamentable), menú de nivel de restaurante, y no sé cuántos otros lujos a los que uno no está acostumbrado... (curiosamente, me habían ofrecido pocos días antes pasar a Business por el módico precio de 300 euros el trayecto. ¿Esto significa que he ganado 300 euros?)
Reconozco que mis sentimientos han sido un tanto mezclados. Por una parte, dar gracias y disfrutarlo. Pero creo que el sentimiento que preponderaba en mí era el de "pero... ¡si no lo merezco¡ ¡No he pagado por ello! ¡Ha sido casualidad!" (sobre todo viendo al resto de pasajeros pasar a Turista, claro).
Y al menos me ha hecho pensar eso: cuántas cosas disfruto en la vida sin merecerlas, simplemente por el regalo de otros. Sin salir de este viaje: la inestimabilísima ayuda de Lothíriel, los consejos de Gilda, el apoyo de todos mis amigos... Todo ello dones que recibo gratuitamente, sin merecerlo, y que no agradezco ni, a veces, estimo lo suficiente.
Así que muchas gracias a todos los que estáis ahí, desde El que me lo ha dado todo, hasta todos los que me dais tanto. ¡Prometo disfrutarlo en vuestro honor!
Los que me siguen por otros conductos ya lo sabrán: estoy en Quito, en un viaje turístico por un par de semanas; el día de la Inmaculada, a la tierra de la Merced.
Todo viaje debe ser motivo de aprendizaje; basta con tener los ojos abiertos para conseguirlo. Por eso quiero ir escribiendo algunas reflexiones en este dormido pero no muerto Roble (y como dirían en televisión, saludos también a los que nos leen desde Facebook!); como siempre, por si le sirven a alguien... aunque, como poco, escribirlas me servirá a mí.
Este viaje culmina un año 2009 importante en lo personal, así que toca terminarlo bien.
Virgen Inmaculada, en este día yo te ofrezco mi viaje; sé tú mi guía.
Postscriptum: irá apareciendo una visión totalmente alterna de mi viaje, en el blog del Doctor Eleder
Si se calla el cantor calla la vida porque la vida misma es todo un canto. Si se calla el cantor muere de espanto la esperanza, la luz y la alegría.
Si se calla el cantor se quedan solos los humildes gorriones de los diarios. Los obreros del puerto se persignan, quien habrá de luchar por sus salarios.
Qué ha de ser de la vida si el que canta, no levanta su voz en las tribunas, por el que sufre, por el que no hay ninguna razón que lo condene a andar sin manta.
Si se calla el cantor muere la rosa, de qué sirve la rosa sin el canto. Debe el canto ser luz sobre los campos, iluminando siempre a los de abajo.
Que no calle el cantor porque el silencio, cobarde apaña la maldad que oprime. No saben los cantores de agachadas, no callarán jamás de frente al crimen.
Que se levanten todas las banderas, cuando el cantor se plante con su grito, que mil guitarras desangren en la noche, una inmortal canción al infinito.
Una anécdota de Hillaire Belloc, escritor católico franco-inglés, uno de los mejores amigos de Chesterton, y autor de varios osados e interesantísimos libros. Decían que si Chesterton era la palabra, Belloc era la acción, y que por ello se complementaban. Y ésta es una de sus anécdotas más famosas y que más grande me pareció cuando la leí:
En 1906, el Partido Liberal de Inglaterra nombró al escritor católico Hilaire Belloc como candidato en el distrito metodista de South Salford. Los periódicos dijeron que un católico no podía ser elegido en aquel lugar, y sus asesores le dijeron que evitara el tema de religión.
Sin embargo, en su primer mitin, Belloc dijo, “Caballeros, soy católico. Siempre que puedo, oigo Misa a diario. Esto [y extrajo un rosario de su bolsillo] es un rosario. Siempre que puedo, me arrodillo a diario y paso las cuentas. Y si me rechazan a causa de mi religión, le daré gracias a Dios por haberme librado de la deshonra de representarles a ustedes".
Después de un instante de estupefacción, la gente estalló en aplausos, y Belloc resultó elegido.
Duró poco en la política de partidos, comenzando otras apasionantes aventuras... pero ¡ay, si hubiera más como él en nuestra política actual!
Hoy nos lo ha contado el Evangelio de Marcos. Jesús tomó a una persona sorda y que casi no podía hablar; le tocó los oídos y la lengua, miró a los cielos y dijo "¡Epheta!", en arameo, su lengua materna, "¡ábrete!". Y en ese momento "se le abrieron los oídos y se le quitó la traba de la lengua, y empezó a hablar con normalidad".
Este blog necesita un "¡Epheta!". Desde hace tiempo se encuentra trabado; no por falta de cosas para decir, sino por falta de ánimo para decirlas. Y la verdad es que conozco el motivo.
Desde que comenzó, por mis propias circunstancias, ha sido un punto de encuentro "en la frontera" entre católicos y no creyentes, o entre gente muy diversa. Esto es enriquecedor; hacen mucha falta puentes que permita a la Iglesia abrirse al mundo, y al mundo escuchar la Palabra de la Iglesia, tantas veces ridiculizada o simplificada en los medios. Y uno de mis objetivos era la de contribuir al debate y al diálogo entre ambas partes.
Pero ha habido casos en los que ese diálogo me ha dolido. Cada persona tiene sus formas de expresarse, y quizás yo sea demasiado sensible para algunas cosas. Y algunos temas es muy difíciles tratarlos hoy en día con objetividad: los prejuicios cuentan demasiado. Y, como no quería convertir el Roble en una fortaleza donde sólo escribiéramos los "nuestros", abrí todas las puertas, y junto a muchos debates interesantísimos, tuve también desencuentros con gente cercana.
Y esto es lo que me retrae. Honradamente, no puedo tener un blog en el que me prohiba a mí mismo hablar del aborto, de la santidad de la Iglesia, etc. Pero cuando pienso en hablar de esos temas, enseguida preveo que se va a generar una discusión agria, a veces basada más en prejuicios que en hechos y razonamientos, con gente a la que quiero. Y esto hace que no escriba.
Pero no puede ser así. Por eso, en el domingo del "¡Epheta!", voy a volver a escribir pidiendo ayuda a Dios para ser capaz de llevar todas las discusiones con cordialidad; y pidiendo sólo a mis comentaristas no católicos que entiendan que la Iglesia es mi madre; y que discutir sobre los errores de una madre es mucho más difícil que sobre los de una institución humana ajena; tenedlo en cuenta, por favor.
Y disculpas a todos por ser tan genérico y por no hablar con cada uno de vosotros en persona; bastante me ha costado ya escribir esto...
Seguimos hablando, y escuchando, si os parece. ¡Gracias a todos!
Y proclamando, como los amigos del sordomudo, la Palabra y las obras de Dios.
They keep talking of the things they'd do if we'd only vote them in One more dollar and all the bickering and suffering would end. If you'd sign your 'X' in favour it's three jobs for every man You can burn your boats, thats what they said, It seemed they had it planned. And I hope they haven't forgotten, the promises they made
[Chorus:]
Cause they said they'd stop the fighting And they said they would bring peace And they said they'd find a serum that can cure all our disease. And they said they'd house the homeless And put black and white in tune And they said they'd feed a hungry child And I hope it's someday soon
Saw a man sleep in an alley lane with a paper for a bed And the headline shown beneath the man and this is what they read, "If elected there would be no persons living in the street" But the paper couldn't even provide shelter for his freezing feet. And I hope they haven't forgotten, The promises they made
[Chorus]
Well they said it would be so different, if we'd would only play their games And I've been playing for so long and I swear its still the same!
[Chorus 2x]
===
Siguen hablando de las cosas que harían si simplemente les votáramos Un dolar más y todo el dolor y las discusiones desaparecerían. Si pusieras tu "X" en su favor habría tres trabajos por cada hombre Puedes quemar tus barcos, es lo que ellos dijeron Parecía que lo habían planteado Y espero que no hayan olvidado las promesas que hicieron
[Estribillo:]
Porque dijeron que pararían las luchas y dijeron que traerían la paz y dijeron que encontrarían un suero que curara todas las enfermedades y dijeron que darían casa a los sin techo y pondrían a blancos y negros en paz y dijeron que alimentarían a un niño hambriento y espero que sea un día de éstos.
Vieron a un hombre dormir en una calle con un periódico como cama y lo único que leyeron fue el titular que aparecía sobre él "Si somos elegidos no habrá personas viviendo en las calles" Pero el periódico no puede dar refugio a sus pies congelados. Y espero que no hayan olvidado las promesas que hicieron
[Estribillo]
Dijeron que todo sería diferente, simplemente si jugáramos a sus juegos Y llevo tanto tiempo jugando y juro que está todo igual
[Estribillo y bis]
GBS
Que mañana se oiga tu voz. Con tu voto, con tu protesta, con lo que sea. Pero que te oigan. Que nos oigan.
No es simplemente por ser paisanos; pero la figura de Unamuno ha sido siempre algo entrañable para mí. Como otros han dicho, más que por sus libros o su poesía, por sus artículos y epistolario.
Y en una de esas cartas aparece este fragmento que leí en el ABC hace unos días, y que José María Pemán cuenta así:
Siendo «casi un niño», al volver de comulgar, don Miguel se decide a abrir el Evangelio al azar y poner el dedo sobre un versillo. Le sale aquel que dice: «Id y predicad el Evangelio por todas las naciones.» Don Miguel se estremece. ¿Deberá hacerse sacerdote? «Pero ya entonces -dice- como estaba en relaciones con la que hoy es mi mujer, decidí tentar de nuevo y pedir aclaraciones.» Abro otra vez el Evangelio al volver de comulgar y le sale el versillo 27, del capítulo IX de San Juan: «Ya os lo he dicho y no habéis atendido, ¿por qué lo queréis oír otra vez?»... Don Miguel termina su relación: «En mucho tiempo repercutió la sentencia en mi interior y el recuerdo de aquellas palabras me ha seguido para siempre.»
Quién me lo iba a decir... a estas alturas, y convertirme en un groupie...
Todo comenzó cuando, en una fiesta de una amiga, ella y su hermano habían recopilado varias canciones de ambientación, y dado que la fiesta era de temática de piratas, muchas de las canciones eran lo que se conoce como "sea-shanties", canciones de marineros inglesas.
Buscando hace poco información sobre ellas, me dijeron que echara un vistazo a este grupo: Great Big Sea, http://www.greatbigsea.com. Y todavía no se me han pasado los efectos.
Un grupo canadiense, definidos como "folk-rock", que unen canciones tradicionales con otras originales, variando entre estilos desde Pogues hasta Corrs, y pasando por interpretaciones a capella (al estilo tradicional) magistrales como este "General Taylor" que os pongo aquí, tomada de su disco en directo Road Rage.
Ya me contaréis qué os parece... ¿Un viajecito a Vancouver?
GENERAL TAYLOR
Well General Taylor gained the day Walk him along, John, Carry him along Well General Taylor he gained the day Carry him to his bury'n ground
[Chorus:]
Tell me way, hey, you stormy Walk him along, John, carry him along Tel me way, hey, you stormy Carry him to his bury'n ground
We'll dig his grave with a silver spade Walk him along, John, Carry him along His shroud of the finest silk will be made Carry him to his bury'n ground
[Chorus]
We'll lower him down on a golden chain Walk him along, John, Carry him along On every inch we'll carve his name Carry him to his bury'n ground
[Chorus]
General Taylor he's all the go Walk him along, John, Carry him along He's gone where the stormy winds won't blow Carry him to his bury'n ground
[Chorus]
General Taylor he's dead and he's gone Walk him along, John, Carry him along Well General Taylor he's long dead and gone Carry him to his bury'n ground
[Chorus 2x]
Bien, el general Taylor salvó el día Traelo de paseo, John, tráetelo Bien, el general Taylor salvó el día Tráetelo a su cementerio
[Chorus:]
Dime dónde, eh, tormentoso Traelo de paseo, John, tráetelo Dime dónde, eh, tormentoso Tráetelo a su cementerio
Cavaremos su tumba con una pala de plata Traelo de paseo, John, tráetelo Su sábana estará hecha de la seda más fina Tráetelo a su cementerio
[Chorus]
Lo bajaremos con cadena dorada Traelo de paseo, John, tráetelo En cada pulgada grabaremos su nombre Tráetelo a su cementerio
[Chorus]
El general Taylor se ha ido del todo Traelo de paseo, John, tráetelo Se ha ido donde los vientos tormentosos no soplan Tráetelo a su cementerio
[Chorus]
El general Taylor está muerto y desaparecido Traelo de paseo, John, tráetelo Bien, el general Taylor está ya muerto y desaparecido Tráetelo a su cementerio
General Taylor he's dead and he's gone Walk him along, John, Carry him along Well General Taylor he's long dead and gone Carry him to his bury'n ground
Hoy, en nuestro encuentro semanal de Regnum, ha habido un ligero cambio de planes; en vez de la reunión de equipo que tocaba, tras la misa hemos rezado un Rosario completo, por ocasión del mes de mayo (dedicado a la Virgen).
En un momento de divagación me he sorprendido pensando algo así como "Umm, media hora de misa, una hora de rosario... alguien podría decir que hemos estado hora y media 'sin hacer nada', 'sólo rezando'...". Porque, a fin de cuentas, en un Rosario repites oraciones, y por mucho que las sientas, no te da tiempo a meditar, a reflexionar, a llegar a conclusiones... Y en una misa de diario, sin homilía, tampoco escuchas nada nuevo, ni tienes tiempo para pensar sobre ti...
La cosa es que, repensándolo posteriormente, recordaba que esta misma actitud la tenía de chaval con la comida. Comer para mí siempre significó una pérdida de tiempo; ¡mientras comes no haces nada! No puedes leer, casi no puedes hablar... ¡no sirve para nada!
Y era razonable. Pero con el tiempo fui viendo varias de las importantes razones por las que comer era tan importante.
Primero, porque te alimentas. Sin comer, es imposible que sigas adelante; por mucho empeño que le eches, te flaquearán las piernas y acabarás sin poder moverte de la cama.
Después, porque la comida es un tiempo, sobre todo cuando vives en la casa de tus padres, o en ocasiones especiales, para estar con la familia. Aunque no hables, simplemente estar allí con ellos, verlos y compartir ese momento, ya es algo positivo e importante.
Y por último, pero no menos importante, porque... ¿y lo que se disfruta comiendo? ¿Si ésta fuera la única razón, acaso haría falta alguna más?
Y de hecho hay más... pero con éstas me valieron, por esta vez!